Tuesday, June 23, 2015

Me desdigo

Me desdigo de la última entrada en este blog, cuyas conclusiones han rechazado tantos. Una persona no puede tener razón. Estadísticamente mucho más probable es que la tengan las otras, tanto más si vienen preparadas por las palabras de una organización, que por su propio carácter representa una inteligencia colectiva. La inteligencia colectiva es superior a la de una persona. Por eso, porque somos seres sociales, los humanos vivimos en constante progreso, un progreso, además, de una velocidad espeluznante, en el que la inteligencia, la voluntad, las ideas, las opiniones o la profesionalidad de una sola persona no cuentan.

Por esta misma lógica, es más probable que Quim Masferrer hablara de los españoles, ya que son muchos más que aquellos que integran el Gobierno. Y en este mismo Gobierno hay diversas personas, que son más que el individuo Masferrer, y por eso tienen más razón.

Lógicamente, Masferrer habla siempre en plural, en el "nosotros" de los catalanes, porque sabe que él solo no haría nada.

Me viene muy bien este reality check. Durante años me había dedicado a escribir yo solito, y aúnque todavía estoy algo contento con los resultados, como por ejemplo este o bien este otro o uno más reciente, sé que no me merezco la aclamación de aquellos ante la sabiduría de los cuales ahora claudico. No sé cómo se me ocurrió hacer tales esfuerzos por mi propia cuenta. Todo el mundo sabe que un artículo escrito por cuantas más personas, mejor. Y el público que lo lee es más inteligente que su autor. Hoy este público, mis propios lectores que son mi razón de ser, me reclaman.

Es más, me necesitan. El peso de la necesidad de estar al servicio de muchos no es fácil de llevar para una sola persona, y seguramente es por eso que posiblemente me haya desviado del camino correcto. Ya lo dijo el gran filósofo Hashirama, que cito en inglés porque siempre impresiona más: "Those who stray from the path of justice have no courage, but under the wing of a strong leader, cowardice cannot survive!"

Los que me necesitan me valoran como persona. Me conceden la gran estima de querer que mis esfuerzos, que todo mi ser se diluya en un gran todo, en el que me dan mi sitio justo, y el que conmigo será más completo, completándome a mi a la vez.

No puedo negar que mi condición de extranjero tiene cierto peso en esta situación. De bando y bando se me ha avisado del aprecio que tiene la palabra de un extranjero, cuando éste está debidamente integrado. En el bando. O en el otro. Esto también es cohesión social, que es, como sabemos, lo máximo a lo que puede aspirar una sociedad. Y por lo tanto un individuo.

Al final de mi última entrada mis pensamientos se me fueron hacia Bosnia. Ahí, en las trincheras o en la ciudad asediada, vivía la época más feliz de mi vida. La trinchera y el asedio me ofrecieron claridad, la perspectiva bajo la cual todo ser humano debería vivir: ellos allá, nosotros aquí. ¡Bendita claridad! ¡Bendita trinchera!

Tontos aquellos bosnios, los verdaderos bosnios, que me decían de vez en cuando que no podían olvidar que ahí, en el "ellos" al otro lado de la trinchera, en la otra trinchera, estaban antiguos vecinos y amigos, con los que algún día habría que volver a vivir.

Y tonto yo por dejarme impresionar por esos bosnios. Tanto que aún hoy los recuerdo con mucho cariño.

6 comments:

  1. Como no tengo cuenta en Twitter (ni ganas), he seguido esta polémica un poco de refilón. He visto el videoclip, y me parece bastante evidente que se refiere a 'unos' en general que no son 'nosaltres' -o sea, que es bastante evidente que se refiere a 'españoles'. Es cierto que así lo parece entender espontáneamente todo el que escucha el 'monólogo' por primera vez. Aún así, veo muy bien que se puntualice que esta persona no pronuncia realmente la palabra 'español', y que por tanto no tendría que aparecer en los entrecomillados como cita literal. Las distorsiones y manipulaciones de la verdad pueden empezar así, por cosas pequeñas y aparentemente sin importancia....No creo que los de SCC tubieran intención de tergiversar a nadie, pero repito lo que ya le dije a Vd en otro comentario: es de agradecer el que haya gente crítica alrededor que nos recuerde constantemente dónde están los límites, no sea que nos convirtamos en aquello que estamos denunciando.

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    1. Habiendo trabajado en SCC y sabiendo quién hace qué estoy incluso seguro que no han querido tergiversar, sino que no han sabido hacerlo mejor. De rectificar ni hablemos. Por lo tanto, lo que me preocupaba era el efecto, no la intención.

      Ya hablo en pasado, porque voy a despreocuparme y hacer mis cosas. Lo de las trincheras políticas no me va. Lo malo de las trincheras políticas es que la gente no sólo quiere estar en ellas sin nunca levantar la cabeza a ver qué pasa, sino también quiere que estés tú. Lo malo de estas trincheras políticas es que si levantas la cabeza, son los tuyos los que te la agujerean. Prefiero la guerra a eso.

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  2. Ya veo. Puntualicemos. Cuando alguien critica algo o alguien lo que está haciendo es examinar la evidencia (o actos) y juzgar si es aceptable, se podría mejorar, etc.mEn general -y esto parece que a alguna gente no le entra en la cabeza- se critica algo o alguien porque te importa, y por lo tanto te gustaría que mejorara. En cambio, con algo o alguien que representa una postura (ideológica o de opinión) contraria a la tuya, lo que se debería hacer es refutar sus argumentos, es decir, contrastar su evidencia con ejemplos contrarios que desmonten esos argumentos para demostrar que son falsos/no válidos. En el infantilismo que invade cada vez más nuestra sociedad, las críticas parecen tomarse como un ataque frontal y personal, en vez de lo que son realmente. Vaya, para poner un ejemplo superficial, que si me encapricho de un vestido, me lo pruebo y me queda fatal pero yo no me doy cuenta, una amiga de verdad me aconsejaría que no me lo comprara....mientras que una falsa amiga hipócrita o se callaría o me diría que me lo comprara.....Todos necesitamos tener a gente que tenga la confianza y el valor de decirnos las verdades más incómodas, de otra manera acabaríamos como el emperador ese del cuento (the emperor's new clothes). El problema es que alguna gente no ha superado la adolescencia....

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    1. Su ejemplo del vestido me gusta mucho.

      Pero yo pido más. Yo pido poder defender a alguien aunque no sea "de los míos". Yo pido hacer las cosas por principios, no por amistad. Pido poder levantarme de la trinchera y vivir de pie. Si esto no es posible, moriré. Eso sí: moriré de pie.

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  3. Lo del vestido es un ejemplo tonto que me ha venido a la cabeza en relación con el famoso cuento. Todos hemos podido comprobar que eso es lo que pasa con la gente poderosa (e.g. políticos) que se rodean de pelotas y aduladores, en vez de tener siempre a gente con los huevos y la honradez de atreverse a decir cuando algo no está bien o se está haciendo el ridículo más espantoso. Esperemos que eso no pase con SCC. Pero bueno, yo también pido lo mismo que Vd: sería absurdo pretender que los que no son 'de los mios' lo hacen todo malísimamente mal.....algo harán bien alguna vez, y yo quiero poderlo decir así cuando lo vea así y me dé la gana. Además suelo huir instintivamente de los modelos simplistas para explicar el mundo. Así que ya somos dos de pie en la trinchera.

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    1. ¿Cómo que tonto? Me ha parecido una ilustración sencilla y acertada. Yo sólo he querido completarla y ampliarla.

      Estaría faltando a mis obligaciones si no le dijera que eso a que se refiere pasa cada día en SCC, donde sobran mindundis que de repente se creen alguien porque tienen un poquito de poder sobre otros (deciden, mandan), y así creciditos dan rienda suelta a su incompetencia. Por supuesto, esta incluye precisamente el no aceptar la crítica.

      Doy fe.

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