Sunday, April 24, 2016

Nazis en la UAB

SCC es directamente responsable de la presencia de neonazis en la UAB.


Fascinante historia en dos actos.

Acto primero:

Los Jóvenes de Societat Civil Catalana instalaron el 19 de abril una carpa informativa en la UAB. Sobre las 12:00, un grupo de estudiantes se presenció ante esta carpa, protestando contra SCC. El primer comunicado de SCC al respecto dice que este grupo "ha increpado" a los Jóvenes de SCC y que alguien sacó una navaja para arrancar y destruir la bandera de España de la carpa. Hasta aquí, hechos que el Código Penal define como falta leve. El mismo comunicado de SCC dice que también hubo amenaza con arma blanca, e incluso la ilustra con una cita: "Te clavaremos la navaja en la cara, no en la bandera". Este hecho, si cierto, ya va más allá de falta leve. Ante tal hecho, que si cierto es grave, ninguno de los supuestamente agredidos, ni tampoco SCC como organización, llamó a la policía. Pasarían aún 48 horas hasta la denuncia.

El comunicado también establece relación con una conferencia del periodista Jordi Borràs, sin mencionar su nombre. Borràs dio esta conferencia en la UAB a la misma hora de los hechos, sobre su libro Desmuntant Societat Civil Catalana. Diversos esbirros de SCC no tuvieron reparo en echarle la culpa al periodista de lo ocurrido. Son los mismos que, junto con SCC, reclaman para sí mismos libertad de expresión.

Volvamos a la supuesta amenaza con arma blanca. Muchos medios se hicieron eco de la supuesta agresión a la carpa de SCC. Algunos de ellos citaron la supuesta amenaza con arma blanca. Cosa que es normal, siendo este el hecho más grave, si cierto. Pero... ¿Es cierto? La supuesta amenaza con arma blanca ya no se encuentra en el escrito que SCC presentó ese mismo día al rector de la UAB. Tampoco se encuentra en el comunicado de SCC dos días después de los hechos, en el que anunció que acababa de denunciar los hechos a la fiscalía. Cabe concluir que la supuesta amenaza con arma blanca no forma parte de la denuncia.

Ante lo que SCC ve como una agresión con posible riesgo para la vida de uno de sus integrantes, no llama a la policía y espera dos días para denunciarla. El interés público de esclarecer unos hechos supuestamente delictivos no importa. Además, aquel hecho que, si cierto, sería el más grave es -aunque al principio se lo había ilustrado hasta con una cita verbal- un invento de SCC. Eso sí, un invento muy útil cara a la opinión pública. Una mentira que es parte de su estrategia victimista.

(No estamos lejos de que la CM de SCC, Montse García, se invente el intento de violación de una doncella vestida de blanco. Tiempo al tiempo.)

¿Se puede caer más bajo? Por supuesto que sí. SCC siempre puede caer más bajo.


Acto segundo:

El viernes día 22 SCC vuelve a instalar una carpa informativa en la UAB. Asisten su presidente Rafael Arenas y otros líderes de SCC, además de algunos políticos afines. Se espera otra contramanifestación. Gran sorpresa, antes que los contramanifestantes llega una docena de neonazis, que en un momento incluso hace un amago de cordón protector para la carpa de SCC. Los servicios de seguridad de la UAB hacen su cordón, teniendo a los contramanifestantes en un lado, y a SCC y los neonazis en el otro.

SCC dice que defiende la libertad de expresión "de todos", pero critica a los contramanifestantes por usar la suya.

Los contramanifestantes increpan a SCC, y mucho más a los neonazis, con los que al final llegan a una breve y limitada batalla, de la que un policía y un guardia de seguridad salen lesionados por lanzamiento de objetos. Aparecen algunas brimos de los Mossos que se llevan a los neonazis.

Nazis en la universidad, quien lo habría pensado. ¿Por qué estuvieron?

Para responder a esta pregunta primero me refiero a las diversas expresiones por parte de SCC de rechazo a los neonazis, tanto in situ como en las redes sociales. Por ejemplo, el coordinador de los Jóvenes de SCC, Josep Lago, tuiteó que "SCC es antifascismo". SCC se ve a sí misma como demócratas entre dos frentes, entre los neonazis y la extrema izquierda. Joder, qué bonito les queda, a los de SCC. Y hay medios que se lo tragan. He visto que hasta para algunos en la SER eres de extrema izquierda cuando eres antifascista. A la mierda con la democracia, con la unidad de todos los demócratas contra los nazis. La SER, fíjate. Y aún no hemos hablado de los vínculos de SCC con la extrema derecha.

En este punto ya queda claro lo hilarante de la historia. SCC es capaz de rechazar a los neonazis, pero no a los ultraderechistas en sus propias filas. Es un ejercicio de doble personalidad difícil de mantener por mucho más tiempo. ¿Por qué estuvieron los neonazis en la UAB? Porque pensaban que defenderían a los suyos. SCC sigue promoviendo a, y colaborando con, ultras como su presidente fundador Josep Ramon Bosch. Por eso, SCC es directamente responsable de la presencia de neonazis en la UAB.

Los pobres neonazis no tienen la cabeza rapada para digerir mensajes contradictorios, ni mucho menos se fijarán en el clamor de SCC de ser "los auténticos demócratas". Y, estimados lectores, qué quieren qué les diga. Los entiendo. Aquí hay ironía y cinismo por un tubo que a veces me superan hasta a mi.

SCC lleva encima un bulto tremendo. Tan grande que el verbo ya se escribe "eSCCurrir". Quizás aquellos seguidores de SCC que honestamente rechazan a la extrema derecha deban tener un diálogo -yo diría lo más breve posible- con aquellos líderes de SCC que como Joaquim Coll encubren y hasta promueven a personas de la extrema derecha.

Puesto que sé de qué hablo, lo esperaré sentado.


¿Qué me he dejado en el tintero? Ah, sí... Aparte de los neonazis, ¿quien más es un fascista a los ojos de Societat Civil Catalana? Venga, que aún no hemos rizado el rizo tal como sólo lo sabe hacer SCC. Para SCC son fascistas todos los que se le manifiestan en contra. Sobre todo cuando son antifascistas. Mientras, para SCC sus propios miembros fundadores Josep Alsina, Javier Barraycoa, Jorge Buxadé, Josep Ramon Bosch, etc., no son fascistas.

Y cuando les pasas, a los de SCC, fotos y vídeos de alguno de esos miembros fundadores suyos dando conferencias a organizaciones neonazis, ¿sabes qué es el resultado?

En este texto aún no he usado la palabra "hipócritas".

Tuesday, March 8, 2016

Churchill y los trolls

¿Cómo llegó Societat Civil Catalana a usar la falsa cita de Churchill que menciono en la anterior entrada?

La falsa cita de marras es esta: "The fascists of the future will call themselves anti-fascists." La montas junto a una foto de Winston Churchill, y queda muy mona. Así lo hizo un troll, y SCC picó. Era divertido. Así fue:

El día de la minimani de SCC en Vilanova, el sábado pasado, hubo una pequeña contramani de algunos colectivos antifascistas. Era la primera vez que pasó algo así. En una de sus pancartas, los contramanifestantes recordaron a SCC sus raíces: "Societat Civil Catalana: fundada i liderada per la ultradreta".

Los de SCC se excitan. Durante la mani, su presidente, Rafael Arenas, apunta hacia los contramanifestantes como los culpables de que mucha gente "no se atreve" a alinearse con SCC. En Twitter, SCC sube unas fotos de la contramani y comenta: "El precio que tenemos que pagar en Cataluña por defender la democracia, la libertad y el Estado de Derecho".

Siguiendo la mani desde Twitter, respondo: "'Fundada i liderada per l'ultradreta'. Això passa per no distanciar-se de Josep Ramon Bosch i altres." Cuando SCC sube el mismo mensaje, en inglés, en su cuenta internacional, vuelvo a responder.

A esto me replica Eva-Maria Poptcheva, coordinadora de estudios de SCC, que en uno de sus dos tuits me dice: "The extremists are those using public money and public space for propaganda like separatists do". Y después me bloquea.

El siguiente que me replica es algún troll de esos, que sube la apuesta. Insiste que los antifascistas son fascistas, y nos regala la falsa cita de Churchill.
















Mi réplica, copiada de un blog antifascista:









El troll me llama fascista y me bloquea.

Un poco más tarde, el vicepresidente de SCC, Joaquim Troll -perdón: Coll- retuitea al troll con la falsa cita, y el día siguiente SCC la hace suya en un tuit propio.

De la mano de un troll, pasando por Coll, la falsa cita de Churchill ya era parte de la comunicación oficial de Societat Civil Catalana; y por eso objeto de escarnio en una serie de réplicas por parte de otros tuiteros. Bravo, fenomenal estrategia comunicativa. Ahora sólo faltaba la guinda.

Y la guinda sólo la pudo poner la CM de SCC, Montse García, que desde su cuenta particular anunció: "Veo que muchos que se llaman antifascistas se comportan como fascistas. De hecho pronto lo voy a mostrar".

Societat Civil Catalana, cofundada por ultras y liderada por uno de ellos hasta septiembre pasado -es decir gente que tenía o tiene contactos con organizaciones como Fuerza Nueva, Falange, MSR, DN, SyL, Casal Tramuntana, PxC... Esta SCC, incapaz de dejar de mentir sobre estos hechos y rectificar distanciándose de los ultras, ahora quiere mostrar que es la verdadera antifascista. Al final logrará que la falsa cita de Churchill acabe siendo cierta. Pronto.

Sunday, March 6, 2016

Demócratas auténticos y una imagen auténtica

Cada vez que Societat Civil Catalana convoca una manifestación viene más gente. Dice SCC. Ayer en Vilanova fueron 70.

Aún así, hay otros que no se atreven a venir, dice SCC y señala la contramanifestación antifascista. Porque los antifascistas son fascistas. Eso ya lo sabía Churchill, dice SCC, y está de acuerdo Joaquim Coll, ese proyecto fallido de mini Pétain de los socialistas catalanes. Mala persona quien insista que Churchill nunca dijo tal cosa, sino que todo el asunto suena más bien a Orwell: SCC se llama a sí misma "los auténticos demócratas", los antifascistas son fascistas, arriba es abajo, blanco es negro, y con Franco esto no pasaba.

Total, lo de siempre. Los de SCC ya están tan idos que no hay esperanza. Por eso hoy nos interesa otro aspecto: la prensa.

Como todos sabemos, los valientes caballeros de la mesa cuadrada se enfrentan a la serpiente de los medios de comunicación subvencionados, que siempre mienten. Sólo un puñado de medios resiste y es objetivo y profesional. La Voz Libre más que ningún otro. Ayer publicó un artículo sobre la mani de Vilanova. Palabra por palabra, este artículo coincidía con un comunicado de SCC. Tercer paso: SCC retuitea el artículo de La Voz Libre.

Esto me hizo recordar otro artículo de La Voz Libre, del 2014. Este artículo también copiaba fielmente una nota de prensa de SCC. En su versión original incluía una imagen que ya no está. Era esta:





















Obviamente, esto no es catalán. Con suerte se trata de catanyol. En todo caso, los de La Voz Libre en Madrid no tenían por qué saber ni uno ni otro. Cuando esta imagen salió, tres semanas más tarde, por las redes sociales, hubo incluso independentistas que creían que se debía tratar de un fake.

Hoy puedo revelar que no lo era. Esta imagen era auténtica. Como parte de la nota de prensa, fue copiada y publicada por La Voz Libre. Finalmente, alguien en SCC se enteró de lo pasado y SCC borró todo rastro de la nota de prensa. La redacción de La Voz Libre fue contactada y accedió a suprimir la imagen de su artículo. ¡Esto es profesionalidad! Toma ya, prensa subvencionada.

Una vez hecho el truco, SCC anunció por Twitter: "La imatge, que evidentment era errònia i no autoritzada, ja ha estat corregida pel mitjà".

Con lo cual volvemos otra vez a lo de siempre. SCC miente y manipula. Y como si esto fuera poco, además culpa al medio que le ha mostrado fidelidad más allá de la profesionalidad. No, Sancho, Roma no paga a traidores.

Quédense con esta imagen. Es la imagen auténtica de Societat Civil Catalana.



Sigue aquí.


Tuesday, March 1, 2016

Sigo

Disgustado con la política, el debate y, por supuesto, conmigo mismo también, he querido apartarme del todo. Pero no podrá ser del todo. Sigo, por alguna razón.

Gran parte del blog ya no está disponible, como es adecuado cuando llevas años en oposición al nacionalismo sólo para descubrir que algunos con los que te asociabas son fascistas, y sus esbirros. En una palabra: priorizo.

En este sentido, es buena noticia que Juan Arza haya dejado Societat Civil Catalana, ese engendro monstruoso que tuve la desfortuna de conocer desde dentro. Es buena noticia en el sentido de cuántos más caigan, mejor.

Si quieren saber más sobre Arza (y SCC), lean dos entradas en el blog de un amigo. Esta entrada, que al final llevó a esta otra.

Cuando algún día tenga ganas de ir de lo político a cosas internas de SCC, habrá tiempo para contar anécdotas de la nefasta gestión de Arza, tanto en lo político, como en lo comunicativo y también en materia de gestión de personal. Hay que agradecerle a Arza de ser uno de los que han destruido SCC. No lo digo irónicamente: SCC se lo merecía, de esto estoy convencido por muchas razones -delante de todas, las de higiene democrática- y siento alegría.

Por higiene democrática no me alegro de que haya mucha gente que se queda sin voz. La democracia necesita la oposición. Pero esta no. Esta no.

Saturday, February 20, 2016

De nazis y quejicas

Societat Civil Catalana, en su gran manifestación unionista hace tres semanas, prescindió de la presencia de su presidente fundador (dimitido) Josep Ramon Bosch. Por razones obvias, aunque nunca admitidas. Junto con el también ex vicepresidente José Rosiñol, Bosch se fue de paseo por Montserrat. Hace dos días, Rosiñol dio cuenta de esta excursión en el ABC. Para Rosiñol Bosch no es un nazi, sino „mi buen amigo“.

En su cinismo, el artículo de Rosiñol es hasta divertido. Es, como tantas veces, la realidad que supera la parodia, cuando precisamente la organización unionista que fue cofundada y liderada por fascistas se queja de la estigmatización que todo el unionismo sea tildado regularmente de fascista. Conozco a Rosiñol como un buen hombre, y le quiero decir: „Sí, sí, Pepe. Las informaciones son ciertas. Las he comprobado. A ver cuándo te dignas a informarte tú también, que ya va siendo tiempo.“

Quizás incluso haya „macartismo en Cataluña“, pero el parlamento catalán no se ocupó de SCC por tratarse de „actividades anticatalanas“, sino expresamente por los vínculos de SCC con la extrema derecha, que son anticatalanes, antiespañoles, antieuropeos y antidemocráticos.

Me temo que lo único que me queda decirle a Rosiñol es: „Tú no puedes encajar la verdad“.

En vez de encajar la verdad, Rosiñol la niega y grita mamá, pupa:

Pero, ¿cómo afecta este clima a la persona? ¿Se trata «únicamente» de cosas de la política? La cuestión es que ciudadanos de a pie como yo hemos sido sometidos a extrañas investigaciones que bucean en nuestra vida privada y en nuestro pasado más lejano. Hemos visto cómo hay quien le gusta revivir una «vida de los otros» con el objetivo de desprestigiarnos y elaborar una condena pública que puede derivar en muerte civil. La última anécdota vivida fue el pasado 31 de enero mientras compartía un vermut dominical con mi buen amigo Josep Ramon Bosch. Alguien se dedicó a fotografiarnos y en poco más de dos horas colgar dichas fotos en una red social señalando quiénes estábamos y qué hacíamos. Efectivamente, «algo huele a podrido en Cataluña».

¡Usted es un llorón, Rosiñol! ¿Ciudadano de a pie? Usted se ha metido en política. Cuando usted se mete en política, deja de ser un mero ciudadano de a pie. Como personajes públicos, la vida de usted y su „buen amigo“ Josep Ramon Bosch está bajo escrutinio. Su vida privada no interesa, sólo interesa lo político. Publicar vídeos de apología de las SS, como lo hizo su „buen amigo“ Bosch, no es vida privada. A personas que admiran las SS con razón les espera la muerte, no civil, pero política. Acostúmbrense.

„Public figure“ es como Bosch se presenta en su Facebook, y los personajes públicos siempre tienen sus paparazzi. No pueden quejarse de que alguien les haga la foto en un lugar público como la terraza del restaurante Ca La Rosa de Monistrol, tomando el vermut. El comentario que acompaña la imagen no condena ni ofende a nadie. Además, el mismo Bosch creó que el momento era de interés público, publicando un selfie en Twitter que fue hecho poco después e incluso en la misma plaza. Usted, Rosiñol, lo retuiteó. (Curiosamente, la foto invierte derecha e izquierda, con el efecto que también en esta foto Bosch sale a la derecha.)

Aquí están los dos tuits, el ajeno y el propio:


























Quizás le valga, estimado Rosiñol, como asunto de la vida privada el Facebook de un Fèlix de Sant Serni. Alter ego de su buen amigo Josep Ramon Bosch, imputado por injurias y amenazas vertidas desde esa página contra personas con las que no comulga políticamente. Amenazas como por ejemplo la de quemar Montserrat con el monje Hilari Raguer dentro. Bajo este aspecto, la foto con su buen amigo a los pies de Montserrat provoca escalofríos.

Estimado Rosiñol, escriba sobre su buena amistad en su diario particular, que es donde nos confesamos nuestros secretos. No nos la presente en un periódico. Los ultras sólo dan repelús. Si a usted quizás no, al resto del mundo le juro que sí.

Si quiere estar fuera del ojo público, no escriba artículos. Si no aguanta las presiones, haga caso al consejo que un gran español dio para esta ocasión: „No se meta en política“.

Sobre todo, estimado Rosiñol, no sea quejica. Lo que el pobre de usted se está encontrando está muy, muy lejos de lo que sufren otros, como por ejemplo el fotoperiodista Jordi Borràs, amenazado de violencia física por un líder de Democracia Nacional, el partido neonazi al que uno de los fundadores de SCC, Javier Barraycoa, gusta dar conferencias.

Tenga un poco de criterio, Rosiñol.



Coda
: El mismo día de su publicación dejé un comentario bajo el artículo de Rosiñol. ABC no publicó este comentario. Aquí está:















El día siguiente, ayer, llamé a la sección Opinión de ABC para ofrecer un artículo de réplica. No hace falta que cuente el resultado.


Posdata:
La manifestación de SCC no fue un éxito. Esto era tan evidente que el presidente de España y Catalanes, Eduardo García, preguntó ahí mismo, mientras que detrás de él SCC estaba desmontando su escenario: "¿Dónde está la mayoría social?". Pues bien, mañana España y Catalanes hará su propia mani. Veremos.

Wednesday, February 17, 2016

Ni aigua

El dia 9 d'aquest mes el vicepresident de Societat Civil Catalana (SCC), Joaquim Coll, va publicar un article a l'Ara sota el títol Reconeguem-nos democràticament. Aquest article exigeix una rèplica.

És curiós que Coll digui que l'expressió „unionistes“ ve „del bàndol [dels] separatistes“. Josep Ramon Bosch, el president fundador de SCC que va dimitir -amb tots els honors- el setembre passat, ja havia fet seva aquesta paraula en una intervenció a El Gato al Agua el 24 de maig 2015: „Hay que hablar de separatistas, y nosotros somos unionistas“.

Res indica que Joaquim Coll pugui parlar en nom de tots els unionistes; com tampoc SCC pot parlar, en virtut del seu nom, per tota la societat civil catalana. Joaquim Coll pot parlar només en nom propi i el d'una entitat que fa dues setmanes i mitja va movilitzar 2.000 persones en una manifestació.

No obstant, l'assumpte que planteja Joaquim Coll és interessant: „És fonamental que ens reconeguem, unionistes i separatistes, democràticament sense estigmatitzar-nos a base de clixés“. Evidentment, tal reconeixement només es pot donar entre demòcrates. De cap manera es port fer extensiu, per exemple, als feixistes. Els feixistes anhelen aquest reconeixement. És avui dia potser la seva aspiració més alta, a la que intenten arribar amb múltiples partits i organitzacions. Després del nazisme, la resposta a aquesta aspiració per part dels demòcrates d'Europa sempre ha estat senzilla i clara: el cordó sanitari.

Joaquim Coll diu: „És fonamental que l’independentisme sigui realment democràtic“. S'ha de permetre la pregunta: És SCC realment democràtica? És democràtica una organització en la que manen 79 socis, mentre que milers d'adherits es queden sense veu ni vot? I, molt més important: És democràtica una entitat cofundada per feixistes?

El cas del president fundador Josep Ramon Bosch Codina, que entre altres coses va arribar a publicar un vídeo apologètic de les SS sota el pseudònim Josep Codina, no és pas l'únic a SCC. Altres membres fundadors d'aquesta entitat, com Josep Alsina, Javier Barraycoa o Jorge Buxadé, han estat o estan vinculats a un bon grapat d'organitzacions ultres: PENS, MSR, SyL, DN, Falange... Un Who is Who de partits i organitzacions neonazis i neofeixistes.

Contra tota evidència, SCC continua negant aquests fets. Amb la seva actitud irresponsable, SCC -que per boca de Joaquim Coll ara demana ser democràticament reconeguda- ha donat als ultres el reconeixement democràtic que tant anhelen. Un efecte immediat ha estat que Josep Ramon Bosch s'ha reinventat com a columnista, entre altres per a La Razón. No vull ni pensar quin effecte pot tenir aquest reconeixement entre els grupúscles violents.

Joaquim Coll és el màxim responsable d'aquest problema. Per la seva afiliació al PSC, Coll és la persona clau per presentar SCC com a transversal. Des del principi, Coll és el vicepresident de SCC. Coll també és el president d'una de les diverses metàstasis de SCC, la Fundació Joan Boscà, de la que Josep Ramon Bosch encara avui és el vicepresident.

La seva posició dóna a Joaquim Coll gran poder dins la seva organització, i una gran responsabilitat. Com a demòcrata i com a socialista, Joaquim Coll hauria d'impulsar SCC a reconèixer els errors i tallar de forma clara i explícita amb els ultres. En lloc de complir amb aquest deure, en Coll ara demana el reconeixement dels demòcrates per a ell mateix i la seva organització.

La hipocresia de Joaquim Coll ha arribat a tal extrem que s'ha de dir prou. Amb molt bones raons, a Europa s'aplica el cordó sanitari a l'ultradreta. Que SCC no ho faci és cosa seva, però mentre que no ho faci, que SCC -i molt especialment el senyor Coll- no vinguin a demanar res a ningú.

Monday, February 8, 2016

Carnaval precoz

Lo que se tenía que decir sobre la última (ojalá) mani de Societat Civil Catalana apareció ayer en La Retaguardia.

Les dejo con el link.